Esta mañana me he levantado con ganas de playa, y que he hecho? Coger el bikini, una manzana, una botella de agua de 2 litros, la esterilla, la toalla, los espráis de zanahoria, el móvil, 10 euros y un abanico.
Me he ido a la estación de autobús y me comprado un billete a la manga. En un principio la señora de la taquilla me ha timado, porque me ha dado el billete para el final de la manga, yo no sabía ni donde estaba, pero preguntando se llega a roma, en este caso a la playa.
Me he ido al mar menor, al sin olas, sin ruido, de total tranquilidad… 3 horas he estado al sol, dentro del agua que no cubre nunca, andando por la orilla y como no, vuelta y vuelta en la toalla…
He pensado, me he relajado y he vuelto a casa con un poquito de color y muy tranquilita, preparada para seguir estudiando al máximo.








